Fué una comida muy agradable de conversaciones y disfrute con la comida, alargándose la sobremesa y a continuación dirigiendo nuestros pasos, más bien nuestros coches, a Los Hervideros.
Tuvimos la suerte de estar allí en un día con la mar brava y con olas impresionantes que hicieron las delicias de todos los que pudimos contemplarlo.
Marta y Antonio con sus hijos y Victoria.