
Aprovechando el ambiente de tormenta, que me gusta, me fuí a pasear. La tarde estaba fresquita, el mar color plomo. Se encapotó aún más y comenzó a llover, momento que aproveché para volverme a casa.
Felizmente parece que ya ha llegado el momento que empiecen las obras de nuestra casa. Será D.m. el lunes día 13 de este mes. ¡Estamos deseándolo.
Esta mañana fuí a la casa a recoger correo y he estado hablando con Norma, vecina y madre de Helen Lindes, pues ella tiene una palmera de las altas, como una de las nuestras, bien cuidada y quería me facilitara el contacto con la persona que se la arregla.